Chatea con nosotros
Chat de Admisión

021 288 8000

Hacete Fan de la UA en Facebook Seguinos en Twitter Seguinos en Google+
Menu 
Paraguay y el MERCOSUR: Como seguir en el bloque
Paraguay y el MERCOSUR: Como seguir en el bloque
Oscar Stark
  • Publicado:
  • 03/08/2012

Paraguay y el MERCOSUR: Como seguir en el bloque

El Mercosur pasa por el momento más difícil desde su creación. La situación creada por la arbitraria suspensión de Paraguay y la incorporación de Venezuela de una manera completamente ilegal, coloca al proyecto de integración en una situación muy delicada, sobre todo desde el punto de vista de nuestro país.

De los dos hechos mencionados más arriba, el que más me preocupa es el segundo. No solo porque con el mismo se violan derechos fundamentales de nuestro país, sino sobre todo porque después de ser consumado será muy difícil reparar los efectos que causará al proceso, a diferencia del primero, cuyos efectos se esfumarán con el correr del tiempo, luego del levantamiento de la sanción a nuestro país.

Si bien me preocupa el ingreso de Venezuela, por las implicancias económicas y comerciales para el avance en la construcción del bloque, que detallaré más adelante, más me preocupa cómo resolverá el MERCOSUR esta cuestión. Hay que recordar que nuestro país no fue expulsado sino arbitrariamente suspendido, lo que hace que siga siendo miembro pleno y por tanto, se requiera su consenso para el ingreso de otro miembro, lo que no sucedió. ¿Cómo se resolverá esta situación cuando se levante la suspensión a Paraguay? ¿Existe algún camino para que nuestro país vuelva a este MERCOSUR con Venezuela? ¿Cuál es ese camino? No teniendo respuestas a estas preguntas y confiando en que “la política es el arte de lo posible”, dejaré esta preocupación a los políticos, y me ocuparé de algunas cuestiones sobre las que sí tengo alguna idea.

El MERCOSUR fue una apuesta muy ambiciosa de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay para crear un mercado común en un periodo muy corto de tiempo. Un mercado común implica ir más allá de una zona de libre comercio, e inclusive, ir más allá de una unión aduanera, porque además de la liberalización del comercio de bienes y servicios, se acuerda tener una política comercial común y la libre circulación de los factores de producción (capital y trabajo).

Muy pocos países en el mundo avanzaron en esta dirección y existe un solo mercado común que culminó su proceso de construcción: la Unión Europea. A pesar de la complejidad de un proceso de este tipo, el Tratado de Asunción buscaba hacerlo en un periodo de tan solo 4 años, según reza su Artículo 1: “Los Estados Partes deciden constituir un Mercado Común, que deber estar conformado al 31 de diciembre de 1994, el que se denominará «Mercado Común del Sur» (MERCOSUR)”. El Mercosur aspiraba a concluir en cuatro años un proceso que a la Unión Europea le tomó varias décadas. Hoy, 21 años después, no ha podido culminar ni siquiera la zona de libre comercio, la primera de las tres etapas mencionadas del proceso y se encuentra muy lejos de la consolidación de la unión aduanera y aún más del mercado común.

Cuando menciono más arriba las implicancias económicas y comerciales para el bloque, me refiero al retraso que sufre con el ingreso de Venezuela la consolidación de la unión aduanera, y excluyo de este comentario cualquier valoración política. Cuando Venezuela ingrese al MERCOSUR, deberá iniciar un doble proceso gradual: por un lado, la liberalización arancelaria del comercio intrazona y, por el otro, la convergencia del arancel nacional hacia el Arancel Externo Común. Estos dos procesos se realizarán a través de cronogramas específicos para cada uno de los dos casos y llevarán su tiempo. A los cuatro miembros plenos nos llevó veintiún años llegar a la situación actual. En este aspecto, también debemos mencionar que Venezuela no ha avanzado mucho en esta dirección, a pesar de que existía un compromiso de hacerlo desde el mismo momento en que los poderes ejecutivos aprobaron su ingreso en el año 2006. Entre los países asociados al MERCOSUR, que son países que han firmado acuerdos de libre comercio con el bloque, Venezuela es de los que menos han avanzado hacia la liberalización comercial.

Técnicamente hablando y sin tener ninguna consideración política al respecto, el ingreso de Venezuela tiene un impacto altísimo en la construcción del bloque, generando un nuevo escenario para todos, un escenario en el cual la consolidación de la unión aduanera se retrasa aún más. Independientemente a que este hecho sea bueno o malo, la realidad es que nos llevará más tiempo del que ya nos está llevando tener una unión aduanera completa, si alguna vez la llegamos a tener, y que se consolida el carácter político del bloque, en detrimento del comercial.

A pesar de esta difícil situación que atraviesa el MERCOSUR, sigo creyendo que tarde o temprano va a recuperarse y consolidarse, porque es un bloque natural que, a pesar de todos los traspiés que ya sufrió, ha generado comercio intrazona, y del mejor comercio: el de productos de mayor valor agregado.

Reconociendo que los últimos acontecimientos significan un muy fuerte golpe al bloque y a su credibilidad y del que no nos será fácil recuperarnos, aún espero que sepamos convertir en oportunidad esta difícil situación y que la aprovechemos para hacer una revisión profunda de la marcha del bloque, y acordemos, entre todos, un nuevo objetivo y un nuevo cronograma de construcción.

Desde el punto de vista de Paraguay, estoy convencido de que el camino hacia nuestro desarrollo pasa por la integración, y de que la experiencia de estos últimos 20 años debe servirnos para decidir cómo seguir en el bloque. Está muy claro que no podemos seguir por el camino actual, sino debemos escoger, entre todos los paraguayos, y con un amplio consenso, un nuevo camino para seguir en el MERCOSUR. Tal vez un camino menos ambicioso y seguramente uno más realista.

Una opción es, y pueden haber muchas otras, la de convertirnos en un país asociado, pero con un grado más avanzado de integración que el resto de los países asociados. Actualmente, en el MERCOSUR, Chile y Bolivia tiene un alto grado de liberalización comercial con el bloque, con importante acceso preferencial a su mercado. Paraguay podría quedar en similar situación, pero también podría innovar e ir más allá de esta posibilidad. En el escenario actual, en el que la consolidación de la unión aduanera se aleja con el ingreso de Venezuela, la convergencia hacia una política comercial común se vuelve menos importante para el bloque, y podría hacer factible una figura de miembro pleno con libertades de país asociado. De esta manera, Paraguay no retrocedería en la construcción de la zona de libre comercio, pero no seguiría avanzando en la construcción de la unión aduanera, consiguiendo así manejar libremente su política comercial y tener libertad para negociar con terceros países y bloques. Ésta sería una forma de implementar la integración económica a dos velocidades, de la que mucho ya se ha hablado desde hace más de una década: cada país avanza a una la velocidad acorde a sus características y a su grado de desarrollo.

Aún es posible recuperar el MERCOSUR y esta crisis puede significar una gran oportunidad para que Paraguay replantee su forma de pertenecer al bloque y salga a su vez fortalecido.

 

Oscar Stark, Master en Economía, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Americana

 

Sigueme

Recibe las actualizaciones en tu correo

Únete a otros seguidores :