
La educación superior reviste una importancia capital para el desarrollo sociocultural y económico de la nación, e incluso para la construcción del futuro. Las nuevas generaciones deberán estar preparadas con nuevas competencias y nuevos conocimientos e ideales.
Conscientes de esta realidad, la Universidad Americana, desde su creación, inició los primeros pasos con el propósito firme de contribuir a elevar el nivel educacional del país y formar profesionales idóneos, competentes, reflexivos, competitivos y emprendedores.
Ciudadanos, con conocimientos y herramientas para generar cambios y participar de manera activa en la transformación de la sociedad, apuntando a estándares óptimos de desarrollo y equidad.
En un principio, la Universidad volcó su orientación a la rama empresarial, obteniendo importantes logros con la habilitación de carreras y cursos de posgrado en el área. Después, ya con años de experiencia académica y viendo la necesidad de ampliar la oferta educativa al alumnado, orientó sus objetivos en la habilitación de nuevas carreras, adaptadas a los requerimientos del mercado laboral y de una sociedad globalizada.
Su trayectoria en el ámbito académico la posicionan dentro del ranking de las mejores universidades de Latinoamérica. Desde el año 2000 ha obtenido esta clasificación y la sigue manteniendo hasta la fecha. La calificación otorga, la prestigiosa revista América Economía, a través de una rigurosa evaluación de calidad de los programas del área empresarial.
El crecimiento y posicionamiento de la Universidad Americana demandó una alta dosis de voluntad, esfuerzo, entusiasmo, optimismo, innovación, perseverancia y cooperación. En este sentido, es innegable la calidad y el aporte del equipo humano que la representa y la hace más sólida día a día.
Liderazgo y excelencia académica, son valores que orientan nuestro accionar y nos motivan a crecer en forma ininterrumpida, como lo venimos haciendo, en pos de una educación universitaria que construya y sea sinónimo de desarrollo en todos los sentidos.
Hemos asumido este compromiso cuando nos embarcamos en esta noble tarea, y estamos dispuestos a seguir apostando por la educación universitaria del Paraguay, dando cumplimiento al dicho “los hombres pasan, las obras quedan”.
Dr. Andrés Benkö Kapuváry







